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Guru Hargobind Ji (1595 - 1644) Guru Hargobind nació en la aldea de Wadali en Junio de 1595 y fue el único hijo de Guru Arjan Dev. El fue nombrado Guru el 25 de Mayo de 1606 unos días antes del martirio de su padre. Desde una edad temprana él fue educado en las ciencias, deportes y religión, tal como su padre había ordenado. Baba Buddha fue el responsable de enseñar las enseñanzas de los Gurus a Hargobind. |
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Durante la ceremonia en donde Guru Arjan pasó su luz a Guru Hargobind, éste último respetuosamente se rehusó a usar el Seli (Un cordón de lana que se usa en la cabeza) que había sido pasado de Guru a Guru sucesivamente desde Guru Nanak. En lugar de eso, Guru Hargobind pidió una espada; Baba Buddha nunca había usado una y la situó del lado equivocado del Guru. Guru Hargobind al notar esto, pidió otra espada diciendo: "Usaré dos espadas, una espada de Shakti (Poder) y una espada de Bhakti (Meditación):" Desde entonces el Guru usaría dos espadas para simbolizar su doble rol de sostenedor de poder secular (Miri) y de autoridad espiritual (Piri).
Pronto, después de ascender a Guru en 1606, Guru Hargobind fundo un nuevo templo en Amritsar, el Akal Takht. Este templo fue construido frente al Harimandir Sahib (El Templo Dorado) y desde ahí atendería los asuntos de los sikhs. La naturaleza temporal del Akal Takht balancea la naturaleza espiritual del Templo Dorado enfatizando los conceptos de Miri y Piri introducidos por el Guru.
Guru Hargobind sabía que los Sikhs no cederían su libertad, así que animó a sus sikhs en contra de la tiranía y la opresión. El Guru giro instrucciones a los Masands y a todos los otros Sikhs para que en el futuro hicieran ofrendas no solo de dinero, sino de caballos y de armas. Los hindúes se habían vuelto tan débiles que no podían poner ninguna resistencia a los gobernantes de la época.
Los Sikhs no creen en la auto degradación, al contrario, ellos luchan por el auto crecimiento. Pronto empezaron a manejar armas y a vivir una vida activa; criar caballos y montarlos pronto se convirtieron en actividades propias. Guru Hargobind alentó a sus Sikhs a practicar entrenamiento en armas y a orar. Pronto un ejército de mil caballos fue levantado. El lado espiritual no fue hecho a un lado; Guru Hargobind meditaba después de su baño en las mañanas, y en las tardes, el Guru se reunía con sus Sikhs para hacer rezos. Guru Hargobind no quería que su énfasis en los asuntos terrenales causara una postura de retracción de sus seguidores debido a los ideales de Sikh Dharma.
Las actividades militares del Guru fueron rápidamente reportadas al emperador Jehangir por el siempre celoso Chandu Shah, quien aún tenía una hija sin casarse en sus manos y un recuerdo constante de la indignación por el rechazo que lo hirió. Guru Hargobind fue llamado a la presencia del Jehangir, a lo cual el Guru decidió ir. Muchos Sikhs estaban muy temerosos por el asunto ya que temían por la vida del Guru. Antes de salir de Delhi, Guru Hargobind asignó las actividades seculares del Templo dorado al honorable BabaBuddha y las instrucciones espirituales escolares y de escrituras del Guru Granth Sahib a Bhai Gurdas. Guru Hargobind entonces salió de Delhi acompañado por trescientos caballos.
Cuando Jehangir conoció a Guru Hargobind, fue rápidamente abordado por la juventud encanto y santidad del Guru. El Guru tuvo un sin número de discursos religiosos con el Emperador quien quería estar seguro de que no se le haría daño al islam con la propagación del Sikhismo. Cuando Jehangir preguntó al Guru cual religión era mejor, el hinduismo o el islam, Guru Hargobind contestó la pregunta citando a kabir:
"Dios primero creó la luz, todos los hombres nacieron de esto. El mundo entero se creó con un simple chasquido; ¿Quién es bueno y quien es malo? El creador está en la creación, y la creación en el creador, Él está en todas partes. El barro es el mismo, la vasija de varios modelos; no hay nada malo en el barro o en la vasija. Dios verdadero reside en todo, cualquier cosa que pasa es por su obra. Aquél que se rinde a Él llegará a conocerlo. Es su esclavo. Dios es invisible, no puede ser visto. El Guru me ha regalado este dulce obsequio. Dice Kabir, mis dudas están dispersas; he visto la pureza con mis propios ojos:" (Parbhati)
Cuando Jehangir se dio cuenta de que Guru Hargobind era gran amante de los deportes, invitó al Guru para que lo acompañara a cazar tigres; durante la cacería el emperador fue atacado por un feroz tigre. Los asistentes del emperador cayeron en pánico y sus elefantes y caballos se asustaron. Guru Hargobind corrió en su caballo y puso a un lado su espada, él terminó con la vida del tigre con una sola mano. Jehangir estaba enteramente agradecido, ya que el Guru había arriesgado su vida para salvar la de él. Jehangir se convirtió en un admirador del Guru y le pidió que lo acompañara a sus numerosas visitas.
Una vez mientras visitaban Agra, un jardinero pobre seguidor del Guru trató de visitarlo. El jardinero, lloraba porque quería ver la visión del verdadero Rey, así que fue conducido por los guardias a la casa de campaña del emperador. El jardinero puso una moneda frente a él y extendió sus manos, rezando, con sus ojos llenos de lágrimas y de emoción. El emperador fue totalmente conmovido por la devoción de un súbdito leal y le ofreció un gran regalo. El Sikh respondió, "O verdadero Rey, eres tan generoso, bendíceme con la gloria del nombre de Dios para que sea extasiado." Cuando el devoto se dio cuenta de que lo habían llevado a la casa de campaña equivocada y que en donde debía pedir la redención era en la casa opuesta, inmediatamente se fue de la presencia del emperador recogiendo su moneda diciendo "Entonces esto también es para él, no para su majestad".
Jehangir de repente se sintió enfermo en Agra. El mentiroso de Chandu Shah conspiró con unos astrólogos para decirle al emperador que solo se curaría si un hombre santo era mandado al Fuerte Gwailor y permanecía ahí al lado del emperador. Se le pidió a Guru Hargobind que fuera al fuerte Gwalior, el Guru accedió debido a las mentiras de Chandu Shah y se hizo acompañar por cinco Sikhs. Guru Hargobind pasó muchos meses dentro del fuerte entre los años de 1617 y 1619 como un prisionero virtual. Aquí él se impresionó mucho, ya que un gran número de princesas vivían ahí en deplorables condiciones. Guru Hargobind levantaba sus espíritus con oraciones diarias y distribuía una gran parte de sus raciones entre ellas. Chandu Shah trató sin éxito de envenenar al Guru. Eventualmente muchos meses después, Jehangir se recuperó finalmente y fue convencido por Wazir Khan, un admirador del Guru en la corte mughal, de que liberaran al Guru y lo invitara de regreso a Delhi. Guru Hargobind se rehusó a dejar el fuerte a menos de que liberaran a las princesas, quienes eran prisioneras políticas. Jehangir accedió después de que Wazir Khan le recordó que el Guru había salvado su vida.
A su regreso a Delhi, Guru Hargobind le dijo al emperador acerca de las intrigas de Chandu Shah. Jehangir culpó a Chandu Shah de la muerte de su padre Guru Arjan y lo entregó a Guru Hargobind. Guru Hargobind entregó a Chandu Shah a sus Sikhs para que lo llevaran a Lahore, ahí lo mató un Sikh indignado, quien había visto a Guru Arjan ser torturado brutalmente con sus propios ojos. Al enterarse de esto, Guru Hargobind rezó y pidió a Dios que los pecados de Chandu Shah fueran perdonados.
El Guru se dirigió a Lahore. Un Sikh devoto proveniente de Kabul llevó un hermoso caballo como regalo al Guru. Un musulmán llamado Qazi soltó al caballo y él mismo lo capturó; después se rehusó a entregarlo a menos que recibiera una recompensa. Guru Hargobind dijo que el caballo deberá llegar a él ya que había sido un regalo suyo. Muy pronto el caballo dejó de comer y su salud se deterioró, Qazi vendió el caballo al Guru por una suma mínima creyendo que de todas formas moriría. El caballo se recobró rápidamente y Guru Hargobind lo montaba regularmente. Qazi se llenó de ira y sintió que había sido engañado y se fue a quejar con las autoridades. Las autoridades no tomaron ninguna acción contra el Guru. Mientras tanto la hija de Qazi huyó de la tiranía de sus padres y buscó refugio en Amritsar. Ahí, ella vivió su vida entera como un Sikh devoto y Guru Hargobind construyó un poso llamado Kaulsar en su memoria.
Guru Hargobind entonces, realizó extensos viajes. El Guru fundó la torre Kiratpúr en 1626 en donde una princesas le había regalado la tierra, esa princesa era una de las que el Guru había liberado del fuerte Gwailor.
Mientras visitaba Srinagar, el Guru mantuvo una discusión con Swami Ramdas Samrath, un gran maestro espiritual quien después instruiría a Shivaji, el fundador del imperio Maratha. Swami Ramdas preguntó al Guru. "Estas en el trono espiritual de Guru Nanak, un gran Santo. Usas armas y mentienes tropas y caballos, y te haces llamar tu mismo el Verdadero Rey. ¿Qué clase de santo eres?" Guru Hargobind contestó: "Reino solo desde el lado de afuera; desde el exterior, y estoy desapegado como un hermitaño. Guru Nanak nunca renunció al mundo. Él solo renunció a la maya (ilusión y ego)." Swami gracias a esto cambió sus enseñanzas acerca de la renunciación hindú.
Mientras visitaba el santuario de Guru Nanak, Guru Hargobind conoció y recibió las bendiciones de Baba Siri Chand, hijo de Guru Nanak. Poco tiempo después, en 1613 nació un hijo llamado Gurditta. En 1617 otro hijo nació, Suraj Mal. En 1618 un tercer hijo, Ani Rai, nació y en 1620 nació Atal Rai. Finalmente en 1622 el último y quinto hijo, Tegh Bahadur nació.
Durante la vida de Guru Hargobind muchos de los Sikhs más honorables murieron. Baba Buddha en 1631 en Ramdas, Bhai Gurdas en 1636 en Goidwal y Baba Siri Chand en Kiratpur en 1629.
En octubre de 1627 el emperador Jehangir murió y Shah Jahan ascendió al trono en Delhi. Una vez el emperador mughal estaba casando en las afueras de Amritsar. Uno de los halcones favoritos del emperador voló hacia el campo de Guru Hargobind quien también estaba cazando. Cuando los soldados del emperador entraron a reclamar al halcon discutieron y no regresaron al halcon. Jahangir estaba tan molesto que mandó a un ejército de 7000 hombres bajo el mando del general Mukhlis Khan para recuperar al halcon y capturar al Guru por su insolencia. En la batalla las fuerzas del Guru resultaron victoriosas después de que el Guru mató a Mukhlis Khan en un combate personal con la espada. Esta batalla se llevó a cabo en 1634 y marcó un punto de giro, ya que ahora los sikhs serían persequidos militarmente por el ejército mughal.
Después de la batalla Guru Hargobind se fue de Amritsar y nunca regresó. El Guru se dirigió a Kartarpur y después fue a construir la ciudad de Hargobindpur en las orillas del río Beas. Los habitantes locales, quienes eran miembros de la tribu Gherar estaban muy emocionados, pero el jefe de la tribu, Bhagwan Das, no quería que el Guru se asentara ahí. Bhagwan Das, que era amigo cercano de las autoridades mughal, levantó cargos en contra del Guru; los Sikhs perdieron su temperamento y en una pelea mataron a Bhagwan Das. Su hijo, Ratan Chand fue donde Abdullah Khan el gobernante de Jullundur y lo convenció de atacar al Guru con un ejército de 10,000 tropas.
El Guru sintió que estaba siendo orillado a un combate siendo que todo lo que quería era que no persiguieran sus creencias religiosas. El dijo: "Peleamos por una causa justa, para vivir con honor y en paz; no peleamos por alcanzar alguna gloría personal o para gobernar a otros."
Una fiera batalla se llevó a cabo en donde las fuerzas del Guru eran tan solo la mitad de las furezas mughales. Karam Chand el hijo de Chandu Shah se unió a Rattan Chand, el hijo de Bhagwan Das para vengarse. En la batalla, ambos, el gobernador Subedar Abdullah Khan y sus dos hijos fueron muertos. Rattan Chand también fue muerto mientras que Karam Chand fue capturado por un Sikh llamado Bidhi Chand. Guru Hargobind ordenó que liberaran a Karam Chand, pero él en lugar de irse volvió a unirse a la batalla. Guru Hargobind encaró a Karam Chand en un combate mano a mano y sin armas en donde el Guru salió victorioso. Las fuerzas mughales fueron totalmente derrotadas y obligadas a retirarse. Después de la batalla el Guru ordenó construir un Gurdwara en Harigobindpur así como una mezquita para los musulmanes.
La fricción con las autoridades mughales continuó. Un grupo de devotos sikhs de Afghanistan se encaminaron a donde el Guru para obsequiarle dos caballos extraordinarios. Los caballos fueron confiscados por las autoridades musulmanas en Lahore y los llevaron con Shah Jahan, quien estaba de visita ahí. Cuando los Sikhs oyeron esto, Bidhi Chand decidió ir a rescatar a los caballos para el Guru. Él se ganó la confianza de un sirviente del establo real y primero se disfrazó de jardinero y después de un mago y recuperó a los caballos. El hecho de que los musulmanes se vengarían obligó al Guru a tomar una desición, él estableció su base en medio del bosque en el distrito de Nabha.
Aquí un gran contingente de tropas mughales estaban asentadas, habían sido enviadas por el emperador bajo el control de Lala Beg y encontraron su escondite. Una sangrienta batalla de 18 horas se originó en donde los Sikhs sufrieron 1,200 bajas, pero aún así pudieron causar severas pérdidas para el ejército mughal obligándolos a retirarse. Esta batalla se llevó a cabo en 1631.
Antes de la muerte de Baba Siri Chand, el hijo de Guru Nanak, él preguntó a Guru Hargobind si podía adoptar a uno de los hijos del Guru porque él no tenía propios. Con mucho respeto, Guru Hargobind ofreció la opción de adoptar a su hijo mayor, Baba Gurditta. Baba Siri Chand entonces, escogió a Baba Gurditta como su sucesor. Baba Gurditta, quien estaba casado con Natti, tuvo un hijo llamado Dhir Mal, este hijo causaría muchos problemas al Guru y a su familia. En 1630 Baba Gurditta tuvo otro hijo llamado Har Rai quien iba a probar ser una bendición.
El hijo de Guru Hargobind, Atal Rai empezó a usar sus poderes sobrenaturales llevando acabo milagros, él revivió de la muerte a su compañero de juegos. Cuando Guru Hargobind oyó esto reprendió a su hijo diciendo: "Mi hijo a comenzado a usar sus poderes espirituales sin discriminación. Nuestra ocupación no es revivir a los muertos e interferir con la voluntad de Dios, nosotros debemos aceptar cualquier cosa, buena o mala, tal como Dios lo quiere." Atal Rai tomó la reprenda del Guru tan en serio que poco tiempo después murió. Su muerte causó mucha tristeza al Guru y mandó a construir una torre de nueve pisos llamada la Bunga de Baba Atal en Amritsar para conmemorar los nueve años de vida de su hijo.
Pronto muchos problemas envolvieron a algunas tropas del Guru. Uno de los soldados favoritos del Guru, Painda Khan, dejó que los regalos que le dio el Guru se le subieran a la cabeza; él regaló esos selectos presentes a su yerno, Asman Khan, quien también capturó uno de los halcones de caza favoritos del Guru y se rehusó a devolverlo. Cuando Guru Hargobind pidió una explicación a Painda Khan, el contestó de una manera ruda e insultante. El Guru muy decepcionado terminó con los servicios de Painda Khan. Molesto, Painda Khan con 500 tropas que lo apoyaban, se unió al emperador en Lahore y le ofrecieron apoyo incondicional para combatir al Guru. El emperador estuvo muy complacido al tener a un ex confidente del Guru entre sus tropas. Painda Khan le dijo al emperador que el ejército del Guru estaba compuesto por simples campesinos.
En el año de 1634, cincuenta mil tropas bajo el comando de Kale Khan y apoyadas por Painda Khan salieron para atacar a los Sikhs en Kartarpur. Cuando las fuerzas del Guru oyeron sobre el sorpresivo ataque, Dhir Mal, el nieto del Guru envió una carta secreta a Painda Khan ofreciéndole su apoyo total. La batalla fue extrema, los hijos del Guru Gurditta y Tegh Bahadur también pelearon junto a su padre. Muchos grandes soldados cayeron en el campo de batalla incluyendo Kale Khan. Las fuerzas mughales se diezmaron hasta que quedó Painda Khan enfrentando a Guru Hargobind en batalla. Guru Hargobind había criado a Painda Khan desde que corta edad y lo amó como si fuera un hijo propio, así que él se rehusó a herirlo. Painda Khan atacó dos veces sin éxito al Guru fallando en ambas ocasiones; él continuó atacando e insultando al Guru hasta que finalmente Guru Hargobind terminó con su vida utilizando su espada. Viendo su cuerpo en el polvo, Guru Hargobind lo tomó en sus brazos y colocó su escudo para tapar el sol a la cara de Painda Khan; entonces el Guru lloró sobre él a quien había querido como su propio hijo y rezó para que Dios perdonara a Painda Khan y lo colocara en el cielo. En otra parte del campo de batalla Baba Gurditta también lloró al matar a otro general mughal, Asman Khan, quien había sido su mejor amigo en la infancia. Las fuerzas mughales fueron exitosamente echadas de ahí y obligadas a retirarse con pesadas bajas, sin embargo los Sikhs también sufrieron con más de 700 muertos.
Inmediatamente después de la batalla, Guru Hargobind y su familia dejaron Kartarpur para evitar más derramamientos de sangre y se dirigieron a Kiratpur; ahí el Guru prometió visitar a un musulmán devoto de él quien estaba cercano a la muerte y había conocido previamente a Guru Nanak. El nieto del Guru, Dhir Mal se rehusó a mudarse, prefirió quedarse en Kartarpur y con la copia original del Granth Sahib, el cual no quiso entregarlo. Dhir Mal tenía aspiraciones para ser el sucesor de Guru Hargobind porque él tenía el sagrado Granth.
Guru Hargobind pasó el resto de su vida en Kiratpur viviendo pacíficamente; mantuvo un pequeño ejército de hombres y 900 soldados para su protección. El Guru continuó recibiendo incontables devotos quienes llegaban a Kiratpur para oirlo y verlo; el Sikhismo continuó creciendo a través de la India. Uno de los testigos oculares de la vida de Guru Hargobind aparece en el Dabistan-i-Mazahib, escrito por el musulmán Mohsin Fani. Aquí él escribe sobre los Sikhs: "El Guru cree en un solo Dios, sus seguidores no ponen su fe en ídolos de piedra. Nunca predican o practican austeridades como los hindúes. Ellos no creen en sitios de peregrinación ni en el lenguaje sánscrito el cual los hindúes creen que es el lenguaje de los dioses. Ellos creen que todos los Gurus son el mismo Nanak. Los Sikhs no tienen restricciones en su manera de comer o beber".
Pronto el Guru recibió la terrible noticia de la muerte de su hijo mayor Baba Gurditta, quien murió a la edad de 24 años, él murió casi de la misma manera que Atal Rai, ya que fue reprendido por el Guru por revivir a una vaca que había matado por accidente mientras cazaba. Guru Hargobind entristeció mucho por la muerte de su hijo, así que pidió a su nieto Dhir Mal que se presentara para los servicios funerarios y recibiera el turbante de su padre. Dhir Mal se rehusó a ir, incluso siendo una ocasión tan solemne, todo lo que le importaba era prepararse para ser el siguiente Guru, especialmente ahora que su padre había muerto.
Guru Hargobind entonces, empezó a entrenar a su nieto Har Rai, el otro hijo de Baba Gurditta como su sucesor natural, ya que Baba Gurditta había muerto, Suraj Mal y Ani Rai eran muy mundanos, mientras que Tegh Bahadur prefería la soledad y la meditación. Har Rai era un jóven muy devoto y Guru Hargobind procedió a entrenarlo en el uso de las armas y en los asuntos espirituales.
A la edad de catorce años Har Rai se convirtió en el séptimo Guru Sikh. Guru Hargobind nombró a Guru Har Rai su sucesor, poco tiempo después Guru Hargobid dejó su cuerpo en 1644 habiendo transformado en el transcurso de su vida a los Sikhs en santos soldados.